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Un mundo acuarelado

Entrevista a Magu Villar


Por María Emilia Vignau




Cuando entramos al perfil de Instagram de Magu Villar, nos chocamos con un mundo lleno de flores, colores y aires bohemios. Sus obras hechas con acuarelas nos invitan constantemente a crear, a convertirnos en artistas de lo cotidiano. Magu se define a sí misma como ilustradora, redactora y storyteller. Estudió Comunicación social y transmite día a día su amor por la intervención creativa, dando impulso a través de su lema “creá más arte”. Para ella, podemos encontrarnos con el arte incluso en los detalles que pasan desapercibidos y transformar los objetos que nos acompañan. Un sticker, una pincelada, algunas estrellas de papel o cualquier material que encuentra le alcanza para volar y darle magia hasta al más mínimo rincón.

A principios de 2016, Magu lanzó su línea de papelería creativa, @merakicraftshop. Allí vende cuadernos, kits creativos, stickers y sketchbooks, todos hechos por ella misma, con su toque personal: artesanal y colorido. Además, actualmente nos enseña a explorar con acuarelas a través de su curso online “Creá más arte”.





Para conocerla un poco más, estuvimos hablando sobre sus inicios, inspiraciones y proyectos.


¡Pasen y lean!


¿Cómo entraste en el mundo del arte?


Siempre estuve conectada y vinculada con diferentes formas de crear porque desde chica encontré en eso un espacio para expresarme, para encontrarme, sobre todo para explorarme a mí misma y creo que entré en ese mundo cuando entendí que el arte no es sólo lo que vemos en las galerías, en los grandes museos, sino que también estamos rodeados en lo cotidiano de pequeñas grandes obras de arte; cuando entendí que la comunicación también es una forma de arte, cuando vos querés explorar un mensaje, para compartir con otros otras formas de explorarnos y ser creativos.

Siempre estuve vinculada al arte como espacio de exploración personal; y en los últimos años de manera quizás más profesional en el sentido de que terminé la carrera y empecé a entender que el arte y la comunicación también están mucho más vinculados de lo que yo pensaba y me lo empecé a tomar más en serio. A entender que el proceso de la creatividad no tiene que ver sólo con algo simple sino que tiene un montón de complejidad, sentido y profundidad y que podemos ser todos artistas de lo cotidiano y compartir nuestro mensaje a través de eso.


¿Qué te inspira?


Me encantan las cosas con historia, buscar los detalles y la historia detrás de algo. A veces, por ejemplo, de un lugar me quedo con un pequeño detalle y lo reproduzco en varios lugares, y busco diferentes colores y darle forma… Bueno, amo lo bohemio, me encanta, porque me encantan las telas bohemias, la cultura y todo lo étnico, buscar telas y tapices antiguos indios, me gusta siempre buscar lo que hay detrás de eso.


¿Qué técnica/materiales elegís y por qué?


Trabajo más que nada con acuarelas. Al ser un material tan fácil de usar y de preparar en el sentido de que a diferencia de acrílicos u óleos, con las acuarelas no necesitás ir recargando pintura, otra bandeja… es súper simple porque siempre se activan con agua, entonces las podés llevar a todos lados, usarlas súper fácilmente, no necesitás mucha preparación, entonces son bastante perfectas para pintar de a ratitos y de a poco. Siempre fue algo que me encantó y quizás en los últimos cinco, seis años sí intenté entenderlas mejor. Antes pintaba más intuitivamente y fui cada vez ahondando más en la técnica. Hoy sigo eligiéndolas, las amo, por la libertad que dan en el uso, también el trazo es tan fluido, te da tanto movimiento, es una técnica que el uso del agua es muy importante y el movimiento que le da es súper lindo. También pinto con acrílicos, uso marcadores, lápices, pero más que nada uso acuarelas porque me enamoré de lo que implica el proceso.




¿Cómo empezaste o cómo se te ocurrió la idea de compartir tu arte y quizás salir de lo individual para transformar lo que hacés en algo más colectivo?


Creo que la idea de compartir arte surgió desde algo muy personal y es que a mí eso me conectó un montón. Me pasó que durante varios años, en el colegio sobre todo, sentía como que lo que a mí me movía, lo que me inspiraba, lo que me movilizaba, no tenía que ver quizás con otras personas que me rodeaban y tenían otros intereses y ambiciones; y a partir de las redes sociales, que en ese momento empezaban a hacer un boom, empecé a encontrar por ejemplo a través de Pinterest artistas, ilustradores, y me empecé a meter en ese mundo y estaba súper inspirada. Me acuerdo que volvía del colegio a casa y creaba un do it yourself, hacía una obra, pintaba... fue un momento de mayor inspiración y tener esos estímulos creativos y ver el ejemplo de otra gente creando cosas increíbles fue súper inspirador. Y a partir de eso empecé a conocer a otras artistas, a otras ilustradoras, empecé a generar relaciones y amistades con otros creativos que mantengo hasta hoy día, y para mí fue súper importante y especial. Otro de los lemas que comparto es que la creatividad se potencia cuando es compartida y se contagia, entonces me parece que no hay nada más lindo que compartirlo. Así de a poco empezó a surgir “creá más arte” como este mantra personal que comparto para inspirar a otros a crear, sobre todo porque crear diría que no se trata sólo de hacer algo lindo o hacer algo estético, sino que se trata del proceso de exploración personal y creativa que implica ese proceso de poner las manos en el papel con un material y eso me parece súper inspirador y es lo que busco compartir.


¿Cómo surgió Meraki?


Meraki nació en realidad a partir de charlas con amigas. Yo durante toda mi vida, desde la secundaria hasta la facultad siempre a principio de año intervengo todos mis cuadernos con stickers, los pinto, les pego cosas, hago collages, y siempre uno por materia, lo hice hasta el último año de facultad. Entonces mis amigas siempre me decían: “Ay, ¿me hacés uno a mí?” y me repetían un montón esto de: “Che, los tenés que vender, la gente los compraría, están bárbaros”. Entonces dije: “bueno, vamos a probar de hacer una tanda”. Esto fue en 2016, a principios de año. Me compré un par de cuadernos en un mayorista, los hice todos a mano y la gente se copó. Me pidieron todos y bueno, armé un Instagram, los vendía en la facultad con mis amigas, de a poco el Instagram empezó a crecer, me empezaron a hacer un montón de pedidos personalizados, llegué a hacer más de 400 cuadernos pintados personalizados, hasta que llegó un momento que se hizo insostenible seguir pintándolos a mano uno por uno, entonces saqué mis primeras líneas de cuadernos más estandarizados. Quise hacerlos en un material que es lo más parecido posible a la hoja acuarelable con el diseño, mantener los colores, varias cosas que para mí eran imprescindibles y fue un paso re importante para poder seguir creciendo.




Con respecto al proceso creativo, ¿cuál es tu parte preferida?


Creo que hay magia en todas las partes del proceso. Hay un momento que me encanta, que es la ideación de algún proyecto o una obra y desarrollar el concepto de lo que voy a trabajar. Siento que hay infinitas posibilidades, hay miles de caminos por los cuales ir, si bien es un poco abrumador, también es inspirador la cantidad de posibilidades que hay. Hay otro momento que me gusta mucho, que es el de llegar a la ilustración final, en el caso de que sea ilustrado. Ese momento me encanta.


¿Cuál es tu lugar preferido para crear?


Si hay algo que me encanta de las acuarelas es esto de que sean transportables y me inspira mucho el hecho de llevarme todo el kit a algún lado. El año anterior estuve viviendo en España un tiempo, estudiando, y fue súper especial porque, claro, no me podía llevar toda mi biblioteca, todos mis cuadernos, entonces me llevé pocas cosas.Me armé un mini kit en una cajita de mentitas, puse unas acuarelas ahí, me compré unos pinceles chiquititos transportables, un mini cuaderno y me lo llevaba siempre a todos lados; y ese momento de sentarme a pintar o a escribir en vivo en un lugar me inspira un montón, como poder darme ese espacio y ese lugar para estar ahí, me parece que es lo más. Me encanta salir a documentar el mundo en vivo. Me encanta pintar también en mi escritorio, en mi mini estudio, pero sobre todo por ejemplo estar en el mar y que el cuaderno se me llene de arena, poder pintar con el viento, ir a un museo y sentarme un rato y tomar esa inspiración y pintar, o hacer algún sketch más rápido, pero bajar toda la inspiración en el momento me parece súper inspirador y es algo que me encanta. De hecho siempre cuando le propongo un plan a una amiga le digo: “vamos a pintar a tal lugar”.




¿Cambió tu proceso creativo en estos tiempos de cuarentena? ¿Qué alternativas buscás para seguir creando?


En estos tiempos de cuarentena la verdad es que cambió el proceso porque algo que me inspira mucho es estar en movimiento, salir, buscar, conocer gente, juntarme con amigas, todas las cosas que creo que a todos nos movilizan y nos mantienen en ese flujo de movimiento y de salir. Creo que igualmente la inspiración y las ganas siguen, están súper presentes, sólo que las tuve que adaptar a este momento. Ir buscando nuevos rincones de la casa para sentarme, nueva inspiración, me sirvió hacer un par de cursos, pensar distinto, tomarme distintos tiempos también pero sigo necesitando crear así que sigue estando súper presente. Pero bueno, de a poco creo que el ser humano se adapta a todo así que también en esta situación no sólo se puede seguir creando sino que es súper importante para mantenernos inspirados y felices en este tiempo y poder transitarlo de la mejor forma posible.


¿Algún proyecto a futuro que tengas en mente? Además de artista sos comunicadora social. ¿Cómo vinculás tu carrera con el arte?


¡Sí! Soy comunicadora social y me encanta. Siempre me gustó mucho escribir, así que desde hace unos años trabajo como redactora freelance, también soy ilustradora, trabajo en proyectos de diseño ilustrados, a su vez tengo mi emprendimiento de papelería creativa (Meraki) y ahora se sumó esa pata de workshops y cursos online también a lo que hago, de forma medio inesperada. Siempre di workshops presenciales, pero la cuarentena no me permitió hacer esos cursos y ahí se me ocurrió la idea de hacer un curso online de acuarelas y salió súper lindo, lo armé en un Instagram privado, fue todo así como casero y gustó un montón, así que estoy chocha.

Y bueno, a futuro todavía estoy viendo cómo será el futuro post cuarentena, pero supongo que voy a seguir haciendo cursos online, seguiré trabajando en proyectos freelance de ilustración y redacción, tengo ganas de sacar una nueva línea de papelería en Meraki, una nueva colección, e ir viendo. Bueno, tengo también otros proyectos, pero todavía no tomaron forma. Una de las grandes cosas que quiero es hacer mi propia revista de diseño, así que quizás en algún futuro cercano empiece a tomar forma y armar un podcast, que eso también está cocinándose.





Todas las fotos fueron recopiladas del Instagram de Magu @maguvillar y el de su emprendimiento de papelería creativa @merakicraftshop



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